Errores comunes en JSON
Los errores de JSON suelen ser mínimos en apariencia, pero bastan para romper toda la estructura.
Comillas dobles donde tocan
En JSON las claves y los textos deben ir entre comillas dobles. Usar comillas simples o dejar una clave sin comillas puede parecer un detalle menor, pero convierte el bloque en inválido. Es uno de los errores más frecuentes cuando se copia contenido desde JavaScript, documentación o ejemplos escritos a mano.
Comas sobrantes o comas que faltan
Otro fallo típico es dejar una coma al final del último elemento o, al contrario, olvidar una coma entre dos pares clave-valor. Ambos casos rompen la lectura. Cuando el JSON está en una sola línea cuesta más verlo, así que formatearlo antes de revisar puede ahorrarte tiempo.
Llaves y corchetes mal cerrados
Objetos y arrays dependen de cierres correctos. Si abres una llave y cierras con un corchete, o si falta un cierre al final, el bloque deja de ser válido. En estructuras anidadas esto pasa mucho al editar fragmentos parciales o al pegar varios bloques juntos.
Valores mal escritos
En JSON los booleanos válidos son true y false, en minúsculas, y el valor nulo es null. Escribir True, False o None hace que el bloque falle. También conviene revisar los números: no deben ir entre comillas si quieres que sigan siendo numéricos, aunque eso ya afecta más al significado que a la validez sintáctica.
Caracteres escapados dentro de textos
Los textos largos pueden contener comillas internas, barras invertidas o saltos de línea. Si no se escapan bien, el parser interpreta que la cadena terminó antes de tiempo. Este tipo de error es muy común al construir JSON a mano o al copiar contenido desde formularios y editores.
Cómo encontrarlos más rápido
La forma más simple es validar primero y después formatear o visualizar la estructura. Un buen validador te acerca a la línea problemática y reduce la búsqueda. Si además trabajas con dos versiones, comparar ambos JSON ayuda a ver qué cambió exactamente.